Cicatrices, acné, marcas de celulitis notorias

Se trata de un procedimiento sencillo en el cual a través de una mínima punción se inserta una aguja en forma de lanceta con bisel por debajo de las cicatrices de acné a tratar. Si se manipula la aguja  hacia delante y atrás por debajo de las cicatrices fibrosadas, estos tractos fibrosos se rompen y la superficie de la piel asciende, ya sea sólo con esta maniobra como con los procedimientos posteriores para tratar las cicatrices. Cada una de las cicatrices atrófica debe ser tratada por distintos puntos de entrada para asegurar que se rompe el máximo número de tabiques fibrosos en un mismo acto. Se requiere una única sesión de subcisión si las cicatrices no son muy extensas o profundas. Si, por el contrario, hay una cantidad importante de cicatrices o son muy deprimidas, es recomendable proceder por sesiones mensuales dividiendo el tratamiento en áreas. El procedimiento provoca una nueva cicatrización por debajo de la superficie cutánea, que formará colágeno nuevo para aportar el volumen perdido sin que la epidermis se haya dañado (no deja ningún tipo de marca o costra). La ruptura de la fibrosis y el movimiento de la aguja liberan sangre dentro del hueco de la cicatriz, por lo que se aportan inmediatamente factores de crecimiento que potenciarán una nueva cicatrización.

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